Análisis de “La autopista del sur”, Cortázar.

Por Celia Contreras A.

El cuento La autopista del Sur forma parte del libro Todos los fuegos el fuego, publicado en 1966. En este libro, Julio Cortázar, máximo exponente de la nueva narrativa hispanoamericana, aprovecha las técnicas innovadoras para poner de relieve temas que le preocupan profundamente. Dentro de este relato en concreto, el tema más recurrente es el tiempo: el paso del tiempo, la relatividad del tiempo, la importancia del tiempo. Otros temas que también aparecen son la importancia de la organización para la supervivencia, el oportunismo, la cooperación, la ambición, la vida y la muerte, la resignación frente a la lucha, la juventud en contraste con la ancianidad y las necesidades básicas humanas y su satisfacción.

La obra es un claro exponente del realismo mágico, un movimiento surgido a mediados del siglo XX que defiende la presentación de lo irreal o extraño como algo cotidiano y común. Esta tendencia puede apreciarse en la insólita situación del atasco que dura semanas así como en los extravagantes hechos que ocurren. Cortázar se vale de esta técnica para poner de manifiesto lo absurdo de la existencia.

Una gigantesca congestión automovilística en una carretera que conduce a París convierte a gente desconocida en una especie de sociedad alternativa que los obliga a dejar de ser lo que eran en la vida cotidiana y colaborar para salir adelante.

auto-736794_960_720.jpgUn aspecto a destacar es la falta de identidad de los personajes; estos son simples componentes de un “engranaje”. El autor concede primacía a la acción frente a los personajes, convirtiéndose estos en meros elementos secundarios de la trama.

A lo largo de la historia, va cambiando la relación entre el grupo de personas. Al comienzo del atasco cada personaje es indiferente a los demás. Solo están preocupados por sus propios asuntos, por el tiempo que pasa y por los problemas que la congestión les causa: “… El ingeniero había decidido no salir más de su coche, a la espera de que la policía disolviese de alguna manera el embotellamiento…”. Sin embargo, el paso de las horas y los días y el surgimiento de necesidades los obligan a establecer una mejor relación. Así, un grupo de desconocidos se convierte en una pequeña comunidad que quiere salir adelante. Esa comunidad cuenta con líderes como el ingeniero del Peugeot 404, el hombre del Taunus, el soldado o la chica del Dauphine, que planifican el día a día e idean formas de sobrevivir. Hay personas que participan de manera activa, como las dos monjas del 2HP, y otros que no se involucran: “…a su derecha estaba el hombre silencioso del Caravelle, ajeno a todo lo que ocurría en torno…”. El desenlace, sin embargo, vuelve a mostrar la prioridad de lo personal ante lo colectivo. Cada uno quiere volver a su rutina lo antes posible y piensa solo en sí mismo, olvidando la relación creada en ese periodo de dificultades.

El narrador es omnisciente, ya que no forma parte de la historia sino que es un observador que sabe lo que dicen, piensan y sienten los personajes. Relata todo desde el punto de vista del protagonista, el ingeniero. En la obra predominan las descripciones y no aparece el diálogo: el narrador relata de forma indirecta lo que dicen los personajes. El lenguaje es sencillo y aparecen palabras del español hispanoamericano, como “autos”, “viejitos”, “bañadera”, “banquina” o “revolear”. El estilo de Cortázar se caracteriza por la musicalidad, el ritmo fluido de sus oraciones y la originalidad de sus metáforas.

El cuento no tiene una estructura lineal; el orden cronológico se rompe. Hay dos tiempos narrativos: el tiempo real que transcurre inexorable y dinámico (se deduce que los automovilistas pasan semanas, hasta meses atrapados en el atasco), y el tiempo ficticio y estático de los personajes (este se detuvo para ellos). Se alternan el pasado, el presente y el futuro. Hay flashbacks cuando se informa del resultado de las expediciones en busca de provisiones; y flashforwards cuando el ingeniero hace una prolepsis sobre la llegada a París con la muchacha del Dauphine.

En conclusión, Cortázar centra su obra en acontecimientos cotidianos y personajes normales que se ven afectados de pronto por un fenómeno extraño e inesperado, pero nunca considerado por ellos como anormal. Pretende así eliminar la concepción racional, objetiva y tradicional del mundo, reivindicando los aspectos insólitos de la existencia.

BIBLIOGRAFÍA
La autopista del Sur y otras historias, edición de Bruño realizada por L.G. Martín
http://blogs.up.edu.pe/
https://milocusamoenus.wordpress.com

Cortázar y su ficción fantástica.

 

Por María Arias
“Cortázar y su ficción fantástica en “Continuidad de los parques”.

6035908107_3792fe0764_oAl hablar de Julio Cortázar, es inevitable pensar en el realismo mágico, tan presente en muchas de sus obras. En ellas, elementos de la realidad se ven desbordados por algo mágico, como sucede en su cuento “Continuidad de los parques” donde el propio lector se convierte en protagonista de la obra, siendo inevitable su asesinato.

El uso de distintos “planos de realidad” crea una sucesión temporal confusa donde nos encontramos con tres contextos o “parques”, de ahí el título del cuento. El primero es la realidad del propio lector, el segundo es el contexto del protagonista de la narración y el último es el contexto que engloba a la novela que está leyendo el protagonista.

La falta de cierre de la obra la convierte en sujeto de numerosas interpretaciones, llegando el propio lector a asumir ser la víctima del relato, aunque en ningún momento se hable de un asesinato. Además, el anonimato de los personajes, al que recurre Cortázar en sus cuentos, facilita la tarea de introducir al lector en la propia trama.

Tanto los hechos, como los personajes presentes en la obra son coherentes, sin embargo, como el autor pretende provocar sensación de extrañeza, evita hacer especificaciones que permitan comprender con claridad la historia.

armchair-595874_1920Durante toda la narración, Cortázar va dejando signos desde el comienzo: “Arrellanado en su sillón favorito, dejó que su mano izquierda acariciara el terciopelo verde”, hasta la última línea de la obra “El alto respaldo de un sillón de terciopelo verde” que nos ayudan a unir la “realidad” del protagonista con el contexto de la novela que está leyendo.

Pese a ser la obra más breve de Cortázar, ya que apenas llega a las 600 palabras, ha sido según Lauro Zavala «simultáneamente la minificción y la metaficción más estudiada en la historia de la literatura universal».

NOTAS____________________________________________________________

[1] “Continuidad en los parques”, línea 10-13

[2] “Continuidad en los parques”, línea 64-65