Segunda vez, Cortázar

Por Nacho Ibáñez.

darkness-1149469_1280Segunda vez es un cuento escrito por Julio Cortázar. Pertenece a una antología de cuentos que se recogen en la obra La autopista del sur y otras historias. Este cuento en concreto, sigue una estructura in media res, ya que la historia comienza a desarrollarse en medio de la acción, logrando así la expectación del lector desde el primer momento. El lenguaje que utiliza es coloquial mezclando expresiones típicas argentinas con otras mas castellanas.  Por otra parte, en él, se mezcla el diálogo con la descripción,  los cuales acompañan al discurso narrativo.  [i]

Entre los temas más destacados están la perplejidad, patente sobre todo en María Elena ante la desaparición de Carlos, y la inquietud en todos los miembros de la sala de espera, la cual tratan de paliar por medio del tabaco y del diálogo. Precisamente, es la desaparición de Carlos, el hecho en el que se manifiesta el realismo mágico, ya que en su segunda vez en aquel lugar, entra a la entrevista pero no sale de la misma. La estupefacción de María Elena aumenta sobre todo al comprobar en la consulta que no había ninguna otra puerta por la que hubiera podido salir Carlos. [ii] 

En cuanto a los personajes, se pueden distinguir principalmente tres. Primero, María Elena que es la protagonista, y gracias a quien se desarrolla la acción. Por otra parte, Carlos, quien es fundamental, ya que sin él no existiría el realismo mágico en la obra. Por último, el narrador, que parece ser uno de los trabajadores de la oficina en la que se sitúan los hechos. Al contrario que en los otros cuentos, los personajes principales sí tienen nombre.

En conclusión, todos estos elementos hacen que este sea una de las obras más importantes de Julio Cortázar, sobre todo porque logra mantener la incertidumbre hasta el desenlace. 

BIBLIOGRAFÍA
[i] https://prezi.com/e9jxrhcjabc-/analisis-de-segunda-vez/
[ii] https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero40/coexilio.html

La “Casa tomada”, de Cortázar.

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Por Javier Aos

El cuento Casa tomada que voy a analizar fue publicado en 1946 por Cortázar (1914 – 1984).[1]. Habla sobre dos hermanos adultos que viven en la casa de sus abuelos ya fallecidos. Poco a poco, son expulsados de esta por “algo” que no se llega a mencionar en la obra. El cuento pertenece a la corriente literaria del Realismo mágico, este convierte la misma vida cotidiana en algo inquietante, tenso, mágico. Aparecen dos protagonistas [2] de los cuales solo se conoce el nombre de la hermana “Irene”, aunque como es habitual en Cortázar no hay descripciones psicológicas ni detalladas de los mismos.[3]

El punto fuerte de Cortázar y su gran caracterización se atañe a sus finales o desenlaces. Éstos quedan abiertos e incompletos dando la posibilidad al lector de usar su imaginación y creatividad para buscar así diversos finales en una misma historia. Estamos de acuerdo en que “los cuentos de Cortázar no acaban al terminar en el papel”. Se han hecho muchas interpretaciones del final de esta obra, pero el más famoso es una alegoría de cómo la tradicional Argentina va retrocediendo bajo el avance del Peronismo.[4]

En cuanto a la estructura del cuento podemos diferenciar las típicas partes de una narración. Introducción a la casa y a los protagonistas; nudo, en el que se cuenta la toma de la casa por “algo”; y desenlace abierto en el que los hermanos abandonan la casa, una vez tomada por completo.

Los americanismos al igual que los extranjerismos son palabras que dotan a una lengua decandles-195109_960_720 mayor fluidez lingüística y un variado repertorio de vocabulario. En la obra aparecen algunos extranjerismos o americanismos (“ché”). Son habituales en su obra debido a la influencia de su país natal, en el que son habituales (generalmente de américa latina), llegando al punto de que el propio libro al final de cada página incluye un vocablario aclarando estas palabras (“mayólica; macramé; enebro” etc.). 


En conclusión, “La casa tomada” se ajusta bastante a los parámetros comunes de Cortázar. No aparecen descripciones, existe la presencia de americanismos, hay una estructura definida y por último un desenlace abierto dando paso a la  interpretación y la creatividad. Una excelente y muy bien lograda mezcolanza de realidad y magia literaria.

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Cortázar
[2] Incluso tres personajes si consideramos a la casa como otro mas. Se la identifica a la misma con el pronombre personal “ella”.
[3] https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero42/casatoma.html
[4] https://www.wattpad.com/62315546-resumen-la-casa-tomada-y-otros-cuentos-la-casa

 

Análisis de “La autopista del sur”, Cortázar.

Por Celia Contreras A.

El cuento La autopista del Sur forma parte del libro Todos los fuegos el fuego, publicado en 1966. En este libro, Julio Cortázar, máximo exponente de la nueva narrativa hispanoamericana, aprovecha las técnicas innovadoras para poner de relieve temas que le preocupan profundamente. Dentro de este relato en concreto, el tema más recurrente es el tiempo: el paso del tiempo, la relatividad del tiempo, la importancia del tiempo. Otros temas que también aparecen son la importancia de la organización para la supervivencia, el oportunismo, la cooperación, la ambición, la vida y la muerte, la resignación frente a la lucha, la juventud en contraste con la ancianidad y las necesidades básicas humanas y su satisfacción.

La obra es un claro exponente del realismo mágico, un movimiento surgido a mediados del siglo XX que defiende la presentación de lo irreal o extraño como algo cotidiano y común. Esta tendencia puede apreciarse en la insólita situación del atasco que dura semanas así como en los extravagantes hechos que ocurren. Cortázar se vale de esta técnica para poner de manifiesto lo absurdo de la existencia.

Una gigantesca congestión automovilística en una carretera que conduce a París convierte a gente desconocida en una especie de sociedad alternativa que los obliga a dejar de ser lo que eran en la vida cotidiana y colaborar para salir adelante.

auto-736794_960_720.jpgUn aspecto a destacar es la falta de identidad de los personajes; estos son simples componentes de un “engranaje”. El autor concede primacía a la acción frente a los personajes, convirtiéndose estos en meros elementos secundarios de la trama.

A lo largo de la historia, va cambiando la relación entre el grupo de personas. Al comienzo del atasco cada personaje es indiferente a los demás. Solo están preocupados por sus propios asuntos, por el tiempo que pasa y por los problemas que la congestión les causa: “… El ingeniero había decidido no salir más de su coche, a la espera de que la policía disolviese de alguna manera el embotellamiento…”. Sin embargo, el paso de las horas y los días y el surgimiento de necesidades los obligan a establecer una mejor relación. Así, un grupo de desconocidos se convierte en una pequeña comunidad que quiere salir adelante. Esa comunidad cuenta con líderes como el ingeniero del Peugeot 404, el hombre del Taunus, el soldado o la chica del Dauphine, que planifican el día a día e idean formas de sobrevivir. Hay personas que participan de manera activa, como las dos monjas del 2HP, y otros que no se involucran: “…a su derecha estaba el hombre silencioso del Caravelle, ajeno a todo lo que ocurría en torno…”. El desenlace, sin embargo, vuelve a mostrar la prioridad de lo personal ante lo colectivo. Cada uno quiere volver a su rutina lo antes posible y piensa solo en sí mismo, olvidando la relación creada en ese periodo de dificultades.

El narrador es omnisciente, ya que no forma parte de la historia sino que es un observador que sabe lo que dicen, piensan y sienten los personajes. Relata todo desde el punto de vista del protagonista, el ingeniero. En la obra predominan las descripciones y no aparece el diálogo: el narrador relata de forma indirecta lo que dicen los personajes. El lenguaje es sencillo y aparecen palabras del español hispanoamericano, como “autos”, “viejitos”, “bañadera”, “banquina” o “revolear”. El estilo de Cortázar se caracteriza por la musicalidad, el ritmo fluido de sus oraciones y la originalidad de sus metáforas.

El cuento no tiene una estructura lineal; el orden cronológico se rompe. Hay dos tiempos narrativos: el tiempo real que transcurre inexorable y dinámico (se deduce que los automovilistas pasan semanas, hasta meses atrapados en el atasco), y el tiempo ficticio y estático de los personajes (este se detuvo para ellos). Se alternan el pasado, el presente y el futuro. Hay flashbacks cuando se informa del resultado de las expediciones en busca de provisiones; y flashforwards cuando el ingeniero hace una prolepsis sobre la llegada a París con la muchacha del Dauphine.

En conclusión, Cortázar centra su obra en acontecimientos cotidianos y personajes normales que se ven afectados de pronto por un fenómeno extraño e inesperado, pero nunca considerado por ellos como anormal. Pretende así eliminar la concepción racional, objetiva y tradicional del mundo, reivindicando los aspectos insólitos de la existencia.

BIBLIOGRAFÍA
La autopista del Sur y otras historias, edición de Bruño realizada por L.G. Martín
http://blogs.up.edu.pe/
https://milocusamoenus.wordpress.com

Cortázar y su ficción fantástica.

 

Por María Arias
“Cortázar y su ficción fantástica en “Continuidad de los parques”.

6035908107_3792fe0764_oAl hablar de Julio Cortázar, es inevitable pensar en el realismo mágico, tan presente en muchas de sus obras. En ellas, elementos de la realidad se ven desbordados por algo mágico, como sucede en su cuento “Continuidad de los parques” donde el propio lector se convierte en protagonista de la obra, siendo inevitable su asesinato.

El uso de distintos “planos de realidad” crea una sucesión temporal confusa donde nos encontramos con tres contextos o “parques”, de ahí el título del cuento. El primero es la realidad del propio lector, el segundo es el contexto del protagonista de la narración y el último es el contexto que engloba a la novela que está leyendo el protagonista.

La falta de cierre de la obra la convierte en sujeto de numerosas interpretaciones, llegando el propio lector a asumir ser la víctima del relato, aunque en ningún momento se hable de un asesinato. Además, el anonimato de los personajes, al que recurre Cortázar en sus cuentos, facilita la tarea de introducir al lector en la propia trama.

Tanto los hechos, como los personajes presentes en la obra son coherentes, sin embargo, como el autor pretende provocar sensación de extrañeza, evita hacer especificaciones que permitan comprender con claridad la historia.

armchair-595874_1920Durante toda la narración, Cortázar va dejando signos desde el comienzo: “Arrellanado en su sillón favorito, dejó que su mano izquierda acariciara el terciopelo verde”, hasta la última línea de la obra “El alto respaldo de un sillón de terciopelo verde” que nos ayudan a unir la “realidad” del protagonista con el contexto de la novela que está leyendo.

Pese a ser la obra más breve de Cortázar, ya que apenas llega a las 600 palabras, ha sido según Lauro Zavala «simultáneamente la minificción y la metaficción más estudiada en la historia de la literatura universal».

NOTAS____________________________________________________________

[1] “Continuidad en los parques”, línea 10-13

[2] “Continuidad en los parques”, línea 64-65

Matrimonios (des)concertados

Por Laura Blanco.

5630901839_108fa8d87e_bUno de los grandes temas de los que se pueden debatir en nuestra sociedad actual, y sobre todo en los países más desarrollados, es el de los matrimonios por conveniencia que tienen lugar en países menos avanzados que el nuestro. Nos referimos a la unión de cónyuges producida por interés económico o social. Desgraciadamente, existen casos en que los cónyuges no comparten ni en la misma posición social ni la misma edad. En concreto, hablamos de las uniones entre varones adultos y niñas menores. Por ejemplo, en India se celebran una tercera parte de las bodas infantiles de todo el mundo y una de cada cuatro mujeres se casan antes de cumplir los 15 años. Además, aquí se ha encontrado el caso de una joven la cual fue unida en matrimonio por sus padres con tal solo once meses. Por extraño que parezca, este tema no es nuevo. Ya en el siglo XVIII tenían lugar estas uniones desiguales.

Leandro Fernández de Moratín habló sobre esta injusticia machista en su obra El sí de las niñas. Quiso denunciar ante la sociedad algunas de las costumbres y los vicios de su época para intentar corregir los mismos. A través de su obra, plasmó la falta de libertad de las niñas, la infantilización de la mujer y la realidad de los matrimonios concertados. Las jóvenes se veían obligadas a aceptar la voluntad de sus padres sin poder tomar ninguna decisión propia ni expresar sus deseos o sentimientos. Esta costumbre se mantiene aún en muchos países. En su lucha, Moratín defendió el uso de la razón por encima de todo. Solo así triunfaría el verdadero amor.

En conclusión, estos matrimonios concertados no son cosa del pasado, aún se mantienen en el siglo XXI. A través de la razón, el diálogo y la libertad de decisión, como pretendía Moratín, se debe intentar acabar con la injusticia, y asegurar las libertades individuales de todas las personas.

¿Con “g” o con “j”?

Cuando una persona comete faltas habitualmente, suele decir que escribe así, bien por comodidad bien porque las normas ortográficas le parecen absurdas. Alguien que en parte estaría de acuerdo sería Juan Ramón Jiménez.

Por Javier Barral

descarga (1)Hoy en día es bastante común ver faltas ortográficas, sobre todo entre los más jóvenes. Profesores y correctores ya están acostumbrados a verlas y penalizarlas en exámenes y trabajos. En mi caso, estudiante de Bachillerato, por cada falta, se me penaliza con 0,25 menos en la calificación de dicho examen. ¿Es este sistema el correcto para solucionar el problema ortográfico?

Es frecuente escuchar, con razón, que el desconocimiento de la norma ortográfica se debe a la influencia de la era digital en la que nos encontramos. Gracias, al corrector del programa que usamos, nuestras faltas se corrigen automáticamente. A esto se le añaden los medios de mensajería instantánea en los que, sobre todo los jóvenes, escribimos sin prestar atención, con abreviaturas y emoticonos. Además, el interés por la lectura es bastante bajo, en general, no sólo entre los jóvenes. Un ejemplo claro es la lectura del periódico. ¿Lo compramos para estar al día o para adquirir conseguir el juego de sartenes que ofertan?

JRJimenez.JPGCuando una persona comete faltas habitualmente, suele decir que escribe así, bien por comodidad bien porque las normas ortográficas le parecen absurdas. Alguien que en parte estaría de acuerdo sería Juan Ramón Jiménez. El Premio Nobel de literatura también cometía faltas, aunque en este caso a propósito. Él, partidario de escribir como se habla y no de hablar como se escribe, afirmaba que lo hacía por amor a la sencillez y a la simplificación.

En conclusión, parece claro que la solución no se encuentra en penalizar sobre la nota sino en concienciar(nos) de la importancia no solo de saber expresarse, sino de hacerlo en la forma correcta. Las normas son imprescindibles en la lengua, como su propia definición dice. Aun así, el cambio es constante, en una lengua viva, a través de su uso cotidiano. ¿Se acabará adaptando a las necesidades del momento, pudiendo llegar a suprimirse algunas de estas normas o exigencias ortográficas?