El rol de la mujer en la sociedad

Sergio G.

Post 2ºBTO

En la obra Yerma de Federico García Lorca, se lleva a cabo una profunda descripción de la sociedad rural española de principios del siglo XX. En esta se resalta el rol que desempeñaban entonces las mujeres en la sociedad y la forma de vida que llevaban. Esta consistía básicamente en dedicarse a tareas del hogar, como coser, limpiar, cocinar o encargarse del cuidado de los hijos. Por lo tanto estas mujeres apenas salían de casa. Como se narra en la obra, cuando lo hacían era para dirigirse al lavadero o para llevar el almuerzo a sus maridos que trabajaban en el campo. Afortunadamente en los últimos cien años se han producido muchos avances que han permitido cambiar radicalmente la posición y el rol desempeñado por las mujeres en la sociedad.

community-150124__340.pngFue a partir de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) cuando debido a que los hombres debían dirigirse al campo de batalla a combatir, las mujeres relevaron sus puestos en sus respectivos trabajos, aunque especialmente se dedicaron a la industria armamentística para satisfacer la demanda de armas y munición. El sexo femenino demostró su capacidad para realizar tareas fuera de las domésticas, algo que hasta entonces resultaba inconcebible. Sin embargo, a pesar de que las mujeres comenzaron a desempeñar los trabajos de los hombres, su salario era mucho menor, por lo que a pesar de su incorporación al mercado laboral seguían siendo discriminadas. El acceso normalizado del acceso de la mujer a los estudios universitarios no se produjo hasta una década después de su incorporación al mercado laboral. Esto supuso un paso muy importante hacia la igualdad ya que desde ese momento pasaron a tener acceso a trabajos más cualificados, aunque su sueldo seguía siendo inferior al de los hombres pese a que desempeñaban el mismo trabajo. Otro acontecimiento de gran relevancia se produjo en 1933, cuando se convocaron las primeras elecciones en España en las que podían votar mujeres. Finalmente, en la actualidad, las mujeres en nuestra sociedad gozan de los mismos derechos que los hombres y su situación el trabajo y en la sociedad se ha normalizado.

Aunque es indudable que a lo largo de estos últimos cien años se han producido muchos avances que han igualado la posición de las mujeres con respecto a la de los hombres, todavía sigue habiendo aspectos en los que es necesario evolucionar. Un ejemplo son las empresas en las que se sigue pagando menos a las mujeres por desempeñar el mismo trabajo, también sigue estando a la orden del día la ignorancia de algunos hombres que discriminan a las personas de distinto sexo (machismo), llegando en ocasiones a la violencia de género. La situación actual de la mujer es completamente distinta a la representada en Yerma, pero todavía debemos seguir avanzando hacia una situación de igualdad absoluta en la que no exista un ápice de discriminación.

El “no” de la mujer gracias a “El sí de las niñas”.

Por Raquel Fernández.

wedding-322034_960_720¿Elige la mujer de hoy con quién casarse? A la sociedad occidental le parece lejana la idea de que haya jóvenes que se vean obligadas a casarse en edades tempranas. Esto ocurre, muchas veces, por la presión de la cultura sobre sus libertades personales; también por necesidades económicas o por las ansias de padres y familiares.

En algunos lugares de la tierra, sobre todo en países menos avanzados, esta clase de situaciones se dan continuamente sin que nadie se pregunte si es moral o no, correcto o o incorrecto; ¿cuánto vale una vida? Parece que pocos se preocupan por la de las jóvenes que se ven atrapadas en esta falta de elección. En España, en 2011, según teinteresa.es, 206 menores de 18 años contrajeron matrimonio. 

En Occidente, en el siglo XXI, el conocimiento sobre este tema es insuficiente, quizá gracias a que el concepto de matrimonio no se ha estancado sino que ha evolucionado a lo largo de los siglos. La misma situación que hoy puede estar viviendo una joven de trece o catorce años en Nepal, Burkina o Arabia Saudí, la vivían en el siglo XVIII las jóvenes españolas. Aunque la  llegada de la Ilustración y otras corrientes trajo a la cultura cerrada y tradicional española unos aires nuevos, criticar los matrimonios de conveniencia parecía una blasfemia.

descargaEl escritor Leandro Fernández de Moratín, en su obra El sí de la Niñas (1805), plantea la realidad de una joven que, con toda la vida por delante, se ve obligada a casarse con un señor cuarenta años mayor que ella. Bien por conveniencia económica, bien por presión materna o simplemente por tradición, el autor defiende que este acto se encuentra fuera de toda lógica, pues atenta contra la libertad humana. Moratín plasma en uno de los protagonistas de esta comedia, Don Diego, el espíritu de hombre sereno e ilustrado. Este se rige por la razón y permite que la joven Paquita contraiga matrimonio con libertad, es decir, con quien ella desee, como en realidad debería de ser.

Desde el punto de vista literario, El sí de las Niñas está considerada el ejemplo perfecto de obra neoclásica. Moratín no solo pretende entretener al público sino que censura, de manera didáctica, una costumbre que él consideraba dañina: imponer a las jóvenes un esposo que ellas no habían elegido.

No es arriesgado pensar en la importante influencia que esta obra ejerció en su tiempo. La misma, contribuyó al cambio paulatino de mentalidad sobre el tema de los matrimonios de conveniencia en la cultura occidental. Aun así y aunque nosotros lo vemos muy lejano, hoy en día, muchas jóvenes sufren todavía esta clase de imposiciones. A ellas se les ha privado no sólo del derecho a elegir el modo de vida que desean llevar sino también de decidir con quién quieren compartirlo.